Nuestras Molduras están
fabricadas con Hormigón Armado Liviano, con un peso específico del 50% del
hormigón tradicional, logrando una alta resistencia al impacto y óptima durabilidad.
Todos los modelos poseen
armadura de hierro, lo que evita roturas y las mantiene completas aunque
llegaran a fisurarse durante el traslado o acopio.
Se encuentran disponibles en
largos de 2.50, 1.66, 1.25 y 0.83 metros, lo que permite enmarcar con piezas
enteras prácticamente cualquier abertura, minimizando la cantidad de empalmes y
reduciendo el desperdicio.
Las molduras de Hormigón
Liviano pueden ser colocadas sobre
diversas superficies (revocadas, ladrillos a la vista, etc.) y son de muy
fácil colocación:

Las de bordes de ventanas,
antepechos y tacones se pegan con cualquier adhesivo cementicio (tipo Klaukol).
Otra opción es atornillarlas y pegarlas. En el caso de colocarse sobre revoques
gruesos las molduras de borde se pueden utilizar como regla para la ejecución
de mochetas, ahorrando tiempo en mano de obra. Los encuentros entre molduras
verticales y horizontales se realizan con cortes a inglete hechos con amoladora.

Las molduras para cornisas se colocan de la siguiente forma:
se fija el
nivel inferior, se perforar la superficie de apoyo cada
50 cm. para luego
atornillarlas y pegarlas, posteriormente se procede a fijar los anclajes de hierros de la parte
superior provistos a tal efecto, completando con mezcla de concreto alivianado.
El tomado de las juntas puede realizarse con el mismo adhesivo
cementicio.
La terminación superficial admite diversas soluciones como enduido y
pintado, estucado, etc.